Homero Manzi
Poeta y letrista.
Apodo: Barbeta
Nombre artístico: Homero Manzi
- Homero Nicolás Manzione (tal era su verdadero nombre), nació
en Añatuya (Santiago del Estero) el 1º de noviembre de 1907, de
madre uruguaya y padre argentino. Con siete años Homero ya se
había radicado en Buenos Aires, y comenzaba su educación en el
barrio de Pompeya. Cada elemento de aquel paisaje -desde el largo
paredón que recorría camino de la escuela hasta el
terraplén del ferrocarril, en una mágica reunión de ciudad
y pampa- quedará capturado en algunas de sus letras posteriores, como la
de "Barrio de tango" (de 1942) y la de "Sur".
- El medio de su poética fue siempre la canción.
- Su primera y olvidada pieza, el vals " ¿Por qué no me
besas?" (1921), tuvo música de Fracisco Caso, quien luego
relacionaría a Manzi con Aníbal Troilo,
uno de los más grandes binomios del tango.
- Un aporte decisivo de Manzi a la música rioplatense fue el
remozamiento y la jerarquización de la milonga.
- Junto con el pianista Sebastián Piana escribió
clásicos como "Milonga
sentimental", "Milonga del 900" y "Milonga
triste". Piana y Manzi son autores de otros tangos como "El
pescante", "De barro", y de un vals de singular belleza:
"Paisaje", sin olvidar a "Viejo ciego", cuyas notas
-posteriores al poema- fueron puestas por Piana y Cátulo Castillo.
- De toda la producción de Manzi deben destacarse -mínimamente-
un conjunto de tangos sobresalientes. Ninguna antología del tango
debería olvidar "Monte criollo", con Francisco
Pracánico; "Abandono", con Pedro Maffia; "Malena",
"Solamente ella", "Mañana zarpa un barco" y
"Tal vez será mi alcohol" (que la censura obligaría a
convertir en "Tal vez será su voz"), con Lucio Demare;
"Recién", con Osvaldo Pugliese;
"En un rincón", con Héctor María Artola;
"Fueye", con el cantor Charlo; "Mano blanca", sobre una
antigua página de Antonio De Bassi; los valses
"Romántica", con Félix Lipesker y
"Romance de barrio", con
Troilo, y sobre todo dos tangos definitivos: "El último
organito", con su hijo Acho, y "Che, bandoneón", con
Troilo.
- Homero Manzi falleció de cáncer el 3 de mayo de 1951. Ante
esa lamentable pérdida, Troilo compuso el conmovedor tango
"Responso" (un conmovedor tango instrumental); también
conjuntamente con un Manzi agonizante habían rendido previamente un
tributo a otro letrista fundamental, Enrique Santos Discepolo: el tango
"Discepolín".
Manzi representa la presencia de la poesía en la letra del tango.
Gozó de inmensa popularidad sin renunciar nunca a sus convicciones de
poeta. Apeló a la metáfora, muchas veces surrealista, pero no
avanzó demasiado por ese camino, dado que posiblemente hubiera
dificultado la comprensión por el hombre común. No utilizó
el lunfardo (argot de Buenos Aires) para expresarse, pese al compromiso popular
de su obra literaria.
A diferencia de otros grandes autores, sus letras no ofrecen crónicas
de la realidad social ni imparten consignas morales. Sus versos suelen estar
llenos de nostalgia, como el tango mismo. A través de ellos, Manzi
arroja una mirada plena de ternura y compasión hacia los seres y las
cosas. El barrio pobre, suburbano, es su gran escenario. Su tango
"Sur", de 1948, con música y
el bandoneón de Aníbal Troilo, probablemente la obra suprema del
género en aquella esplendorosa década, resume el sentido
más profundo de su obra.
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